El Komondor-El perro pastor con mejor camuflaje

El Komondor puede parecer una mopa con cuatro patas, pero debajo de todo ese pelo, hay un perro grande con una gran personalidad.

Originalmente criado para proteger el ganado – un trabajo en el que aún sobresale – el Komondor es inteligente, independiente y altamente protector. De hecho, no le gusta nada más, que vigilar a su familia.

Orígenes

El primer escrito que nombra al komondor se remonta al siglo XVI, pero se sabe que la raza existía mucho antes guardando los rebaños de ganado en su Hungría natal. El komondor se cree que es descendiente de otra raza de perro pastor, la Owtcharka. Estos animales tenía una ventaja especial en su trabajo. Con su abrigo blanco y cordado, se parecía mucho a sus rebaños – ovejas grandes con lana blanca y rizada – y podía mezclarse con ellos sin ser vistos por los depredadores hasta que era demasiado tarde.

Características

El Komondor es un guardián musculoso. La cabeza es grande y el hocico es relativamente corto y oscuro. Los ojos almendrados son de color marrón oscuro y de tamaño mediano. Las orejas son un triángulo alargado  con una punta ligeramente redondeada, mezclándose con el resto de la capa de pelo. La cola colgante es lo suficientemente larga para llegar a los corvejones. Su cuerpo está totalmente cubierto con una extraordinaria capa de pelo cordado de 20 a 27 cm de largo, y siempre blanco. Esta capa blanca y gruesa ayuda al perro a mezclarse bien con las ovejas y también ayuda a protegerlo de cualquier presa contra la que luchar en su papel de guardián de la manada. La capa exterior se fusiona con la capa inferior para formar cordones largos que cuelgan junto al perro. La capa de un cachorro es relativamente blanda, pero muestra signos de rizos con cuerdas. Puede tardar hasta dos años para que las cuerdas se formen completamente y 5 años en alcanzar la longitud deseada.

Carácter/Temperamento

Los komondorok no son para cualquiera, estos perros majestuosos necesitan hacer ejercicio a diario y se adapta mejor a la vida en el campo sin vecinos. Sus instintos protectores lo vuelven desconfiado con los extraños. Se pueden adaptar a espacios más pequeños, pero no es bueno para el komondor vivir en el entorno estresante de una ciudad. Ya que son perros específicamente criados para ser guardianes.
Un komondor cachorro tarda mucho tiempo en llegar a la madurez, generalmente tres años más o menos, pero cuando lo hace, tiene una personalidad tranquila y devota. Son inteligentes, independientes y ferozmente protectores, dispuestos a asumir el reto de defender el hogar y la familia
Como todas las razas de perros, el komondor necesita socialización temprana y extensa – exposición a muchas y diversas personas, vistas, sonidos, y experiencias. Mantenga su socialización, exponiéndolo continuamente a muchas personas diferentes, invitar a gente a casa con regularidad y llevarlo a salidas y paseos.

Cuidados del komondor

Los cuidados de estos perros peludos han de ser constantes. Los komondorok son una de las razas de perros más difíciles de mantener, si se quiere mantener su pelaje original. Nunca se deben cepillar los mechones, pero es importante separarlos periódicamente para evitar que se enreden. Y aunque los komondorok no pierden casi pelo, su denso pelaje es un imán para insectos y suciedad. Cuando sacas los sacas a pasear se les pueden enganchar garrapatas  y otros parásitos y es muy difícil encontrarlos dada la gran superficie del pelaje. Cuando ha dejado ya de crecer el pelo de un komondor llega a pesar 7 kilos. Así que cuando se los baña para sacarles pulgas, parásitos y suciedad, pueden tardar 2 días en secarse.

Entrenamiento

La clave para entrenar a un komondor no es la fuerza o la repetición, sino que dueño y perro se diviertan en el entrenamiento. La capacidad de este animal para pensar por sí mismo lo llevará a decidir que algunos comandos merecen la pena aprender, algunos no vale la pena repetir, y algunos están bien sólo de vez en cuando. Él se aburre fácilmente, así que haga cada sesión de entrenamiento diferente.

Necesitan un patio bien vallado para ayudarles a definir su territorio y, como son tan protectores, para evitar que otras personas y animales entren en ese territorio.

En resumen komondor tiene necesidad de ejercicio y se encuentra mejor en el campo. Su salud general es buena pero el cuidado de su denso pelaje lleva mucho tiempo. Adiestrarlo cuanto antes es imprescindible para controlar el espíritu independiente de este perro. El komondor es una raza muy protectora pero pocas familias pueden brindarle el hogar el tiempo y el estilo de vida que necesita para vivir satisfecho.

 

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Para más información: www.komondorclubofamerica.org/

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